Había una vez un
niño que se llamaba Genaro. Él era muy bueno, tenía muchos amigos, pero había uno especial; su mejor amigo llamado Juan Ignacio. Ellos jugaban muy seguido. Les
encantaba jugar al futbol y eran muy buenos.
Genaro tenía dos hermanos mayores. El
más grande se llamaba Valentín, y el otro, Francisco. Ellos eran mejores amigos hasta que un día, mientras miraban las estrellas, apareció su más
temible enemigo, el troll.
Apenas llegó, el troll arrasó con todo; árboles, plantas, casas
y juegos. Ellos cuatro (Gena, Valen, Francisco y Juani) intentaron echarlo por las buenas.
Él se negó y tuvieron que echarlo a las malas. Empezaron a pelear.
El troll les
pegaba con árboles mientras los chicos intentaban esquivarlos hasta que llegó la policía. Intentaron ayudar a atraparlo pero lamentablemente no pudieron.
Luego, con
el tiempo, pudieron atraparlo en una red y llevarlo a su casa y así pudieron
volver a acostarse en el pasto, ver las estrellas y esperar otro amanecer.
Francisco Guibert -1A